EXPOSICIóN — GALERíA
El canto de la fábrica
Tania Candiani
Inauguración: sábado 10 de octubre, 11:00 – 4:00 p.m.
Los textiles son inseparables de las historias del conocimiento, el trabajo y la vida comunitaria. Transportan memoria a través de generaciones, al tiempo que permanecen vinculados a sistemas de producción en transformación. En su elaboración, cuerpos, materiales y tecnologías entran en relación, mientras los saberes se transmiten, se adaptan y se transforman. El canto de la fábrica parte de este campo denso de relaciones, aproximándose a la producción textil no desde el objeto terminado, sino desde las formas comunitarias de conocimiento que hacen posible su existencia.
Tania Candiani desarrolla el proyecto a partir de una inmersión en la fábrica textil contigua a La Nueva Fábrica, cuya historia está profundamente entrelazada con los orígenes de la institución. A través de un proceso de escucha y colaboración con sus trabajadoras y trabajadores, atendió a los ritmos, gestos y sonidos que configuran la vida cotidiana de la fábrica. Lo que emerge no es un retrato de la producción industrial, sino un encuentro con el conocimiento en movimiento: encarnado en la práctica, acumulado a lo largo del tiempo y continuamente renovado. Este proyecto, comisionado especialmente para la exposición, prolonga una trayectoria de larga data en la práctica de Candiani, desde la arqueología industrial hasta las huellas encarnadas del trabajo textil y su transmisión entre generaciones.
La Nueva Fábrica surge de una genealogía arraigada en la producción textil, todavía inscrita en su nombre. Los saberes y las relaciones de los que nació el centro de arte ingresan al espacio expositivo no como un pasado cerrado, sino como una presencia viva que continúa desplegándose a su lado. En Guatemala, las historias del trabajo están marcadas por la desigualdad y la lucha, pero también por la organización colectiva y la transmisión de conocimientos a través del hacer. Candiani desplaza la atención de aquello que el trabajo produce hacia aquello que el trabajo sabe, aproximándose a la fábrica como un lugar donde la experiencia reside en los cuerpos y en las relaciones. Poner estos saberes en primer plano implica preguntarse qué formas de conocimiento adquieren visibilidad y cuya labor puede ser reconocida como memoria cultural.
La instalación El canto de la fábrica surge de una colaboración con trabajadores de la fábrica que también son músicos. Su conocimiento de las máquinas se ha forjado en la intimidad del trabajo cotidiano, mientras que la música ofrece otro lenguaje desde el cual escuchar y transformar esa familiaridad. En un acto colectivo de escucha, los ritmos mecánicos reciben respuesta y encuentran eco a través de la voz y los instrumentos. Se configura así una orquesta: una anatomía colectiva de cuerpos humanos y mecánicos, cada uno portador de su propio tempo. Una segunda videoinstalación, Sala de terminados, se adentra en un espacio de trabajo habitado exclusivamente por mujeres y en otra forma de ritmo colectivo. Los gestos repetidos a lo largo del tiempo se convierten en coreografía; las voces y los cuerpos forman un coro sostenido por la familiaridad, la capacidad de respuesta y la atención mutua.
El conocimiento comunitario es el pulso de El canto de la fábrica. Llevarlo al espacio expositivo no significa transformar la labor en arte, sino hacer perceptible una relación que siempre ha estado allí: honrar a las trabajadoras y los trabajadores y los saberes contenidos en su arte como parte de las raíces vivas desde las que La Nueva Fábrica continúa creciendo.
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Tania Candiani (Ciudad de México, 1974) desarrolla una práctica artística centrada en la traducción como método y como política, desde la cual explora cómo circula el conocimiento entre los cuerpos y las tecnologías, y qué puede hacerse perceptible mediante actos de escucha profunda. Sus proyectos suelen surgir de procesos sostenidos de investigación y vinculación con lugares y comunidades específicas, en los que la colaboración permite hacer visibles formas de inteligencia inscritas en prácticas heredadas o comunitarias. Tania Candiani representó a México en la 56.ª Bienal de Venecia. Ha realizado proyectos por encargo para bienales internacionales, entre ellas la 15.ª Bienal de Shanghái (2025), la Bienal de Helsinki (2025), la 24 Bienal de Arte Paiz (2025, Guatemala), PAAD / Public Art Abu Dhabi Biennial (2024), la XI Bienal de Lanzarote (2023), la 23.ª Bienal de Sídney (2022), la 15.ª Bienal de Cuenca (2021), la XIII Bienal de La Habana (2019), la 4.ª Bienal Kochi-Muziris (2018) y la 11.ª Bienal de Cuenca (2011), entre otras. Ha sido becaria de la Fundación Guggenheim y Smithsonian Artist Research Fellow.