Inauguración: sábado 13 de junio, de 2 p.m. a 6 p.m.
El fuego que nos une surge de la residencia de investigación que Celeste Mayorga realizó en París (julio-septiembre de 2024) en la Cité internationale des arts de París, en el marco de la Beca de Movilidad Internacional otorgada por MAZORCA. Durante su estancia, Celeste convocó y reunió a artistas, activistas y comunidades migrantes originarias de distintas partes del mundo a través de talleres, encuentros, conversaciones y ejercicios colectivos centrados en la sanación, el arte, la memoria y la identidad territorial como propuesta de transformación social.
Arraigada en la cosmovisión maya y en el propio proceso de reparación personal y ancestral de la artista, la exposición transforma estos encuentros en un espacio vivo de escucha, reconexión y reflexión compartida. El proyecto guía a lxs visitantes a través de una serie de ejercicios somáticos y espirituales empleados por Celeste durante su residencia en París, basados en sus procesos de formación con espacios como la Colectiva Actoras de Cambio y Centro Q’anil. Estos culminan en un círculo en el que las historias individuales de lxs participantes de los talleres —marcadas por la migración, la violencia, la resistencia y el cuidado— se entretejen en un cuerpo compartido.
En lugar de presentar la sanación como un acto privado o individualista, Celeste la propone como una práctica comunitaria y política. El fuego que nos une pregunta dónde habita el territorio dentro de la identidad, y cómo la memoria colectiva puede convertirse en una fuerza de transformación.