Doña Paula aprendió a tejer a los cuatro años de la mano de su abuela en su pueblo ancestral de San Antonio Aguas Calientes. Durante más de tres décadas, Doña Paula vivió en el sitio de la fábrica textil adyacente, colaborando con el cofundador de La Nueva Fábrica, Mitchell Denburg, en tejidos únicos. Doña Paula cultivó su arte honrando los diseños antiguos de su pueblo, tanto como creando obras contemporáneas en colores y diseños no tradicionales. Vivió hasta los 103 años y nos inspiramos en su increíble trabajo y larga vida.